Invertir una cantidad fija cada mes, sin importar si el mercado sube o baja, es la base del "dollar-cost averaging". Simula cuánto acumularías, o calcula cuánto necesitas aportar para llegar a tu meta.
Consiste en invertir la misma cantidad de dinero a intervalos regulares — normalmente cada mes — en lugar de intentar acertar el mejor momento para invertir de golpe. Al comprar siempre la misma cantidad, compras más participaciones cuando el precio está bajo y menos cuando está alto, lo que suaviza el precio medio de compra a lo largo del tiempo.
Esta calculadora tiene dos modos: Proyectar mi ahorro, que te dice a cuánto llegarías aportando una cantidad fija cada mes, y Calcular mi meta, que hace el cálculo inverso — cuánto necesitas aportar cada mes para llegar a una cifra concreta.
Donde A es la aportación inicial, P la aportación mensual, i la tasa de rendimiento mensual equivalente y n el número de meses. En el modo "Calcular mi meta" despejamos P a partir del valor futuro (VF) que quieres alcanzar.
Si lo que quieres es ver el crecimiento de un capital que inviertes de una sola vez — con o sin una aportación adicional puntual — la calculadora de interés compuesto te permite además elegir la frecuencia de capitalización.
Ir a la calculadora de interés compuesto →Depende del comportamiento del mercado durante el periodo. Invertir todo de golpe ("lump sum") suele dar mejor resultado histórico promedio porque el dinero está invertido más tiempo, pero el DCA reduce el riesgo de invertir justo antes de una caída fuerte y ayuda a mantener la disciplina de ahorro. Son estrategias distintas, no una sustituye a la otra.
Depende del tipo de activo. Son solo referencias históricas y no garantizan resultados futuros — ajusta la tasa según el tipo de inversión que tengas en mente y tu propia tolerancia al riesgo.
Porque cualquier capital que ya tengas invertido también crece con el tiempo y reduce lo que necesitas aportar cada mes para llegar a tu meta. Si no tienes ahorro inicial, simplemente deja ese campo en 0.
No, se muestran en valor nominal. Si prefieres razonar en poder adquisitivo de hoy, puedes introducir una tasa de rendimiento "real" (rendimiento nominal menos inflación estimada).